Más de 980 cubanos se quitan el estrés


Noticias Internacionales | La Habana, Cuba

Cuba renueva sus votos. Más de 600 personas participaron de este segundo curso de El Arte de Vivir en  La Habana. Hace un mes atrás participaron 380.

Testimonio de Catalina Jiménez, Instructora de El Arte de Vivir Colombia

En junio de 2015 cuando estuvimos en la Habana junto a Sri Sri Ravi Shankar muchas cosas nos movilizaron internamente a cada una de las personas que tuvimos la oportunidad de acompañarlo, pero también se movieron muchas cosas en este país.

Además de participar en la mesa de negociación de paz para el proceso colombiano, Sri Sri ofreció una conferencia en la Universidad de la Habana a la cual asistieron un poco más de 200 personas. Cada una de ellas salió de la universidad con una sonrisa imborrable y desde ese momento comenzó a sembrarse la semilla para que El Arte de Vivir llegara a Cuba.

En septiembre de 2015, Francisco Moreno Ocampo, Instructor Senior de El Arte de Vivir, apoyado por el cubano Juan Davila, tuvo la oportunidad de dictar el primer curso de El Arte de Vivir en la Habana frente a 400 personas aproximadamente.

El último lunes terminamos el segundo curso con más 650 asistentes. Todo el proceso fue una locura y una hermosura. La gente se inscribió con más de un mes de anticipación, pero así y todo hasta el último momento seguían acercándose nuevas personas. Muchos esperaron casi dos horas afuera del teatro para entrar al primer día del curso. El teatro estaba casi lleno y aunque no supieran nada de El Arte de Vivir cada vez eran más quienes pedían que los dejáramos entrar.

Los 4 días del curso fueron increíbles, tuvimos muchas manifestaciones de amor, palabras de agradecimiento hacia Guruji [como lo llamamos cariñosamente a Sri Sri], muestras de afecto, compromiso, apertura, disponibilidad y una felicidad infinita.

Los habaneros, nos entregaron su corazón, nos dieron su confianza y con toda la persistencia que los identifica estuvieron muy comprometidos con este conocimiento. Nos abrieron las puertas de su corazón y nos hicieron sentir como hermanos.

Hoy estos 1.000 voluntarios de El Arte de Vivir forman parte de esta hermosa familia mundial y quieren que todo Cuba respire. Por eso haremos más cursos, seguiremos viajando a Cuba para estar en la Habana y por qué no en más ciudades. Este país estaba esperando recibir nuestras herramientas. Ahora tenemos la responsabilidad y la felicidad de seguir compartiendo nuestros conocimientos.

Catalina Jiménez

Voluntaria e Instructora de El Arte de Vivir Colombia

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El poder curativo de los mantras y los bhajans


Por Ignacio Escribano*

Los mantras son sonidos, vibraciones, impulsos, ritmos de la conciencia, que al ser repetidos una y otra vez armonizan nuestra conciencia en sus planos más profundos y producen que la mente se calme.
A lo largo de la historia, diversas culturas han descubierto el poder sagrado de ciertas palabras o sonidos, y muchas de ellas han reconocido también que al pronunciar determinados nombres o vocablos se podía controlar el mundo interno, así como también el entorno.
En la antigua India se creía que quien conocía los verdaderos nombres de los dioses podía llamarlos y obligarlos a cumplir sus deseos. Lo más valioso de los mantras es que nos ayudan a conquistar el enemigo más difícil de vencer: la propia mente.
El origen de los mantras se remonta a los tiempos védicos, a miles de años atrás, incluso mucho antes que el nacimiento de maestros iluminados como Buda.
El más popular es el OM, considerado como la verdadera base de cualquier otro mantra, la sílaba sagrada, el sonido primario y universal.
El término mantra deriva de la raíz sánscrita “man”, “manas” (que significa “pensar”, o “mente”), y “tra”, de “trai” (que significa “proteger” o “liberar de algo que ata”). Así, un mantra es un instrumento que se utiliza para traer sosiego, liberando a la mente del flujo constante de pensamientos.
Otra forma interesante de verlo, es la siguiente: los mantras son sonidos que nos protegen de aquello que se repite sin cesar: preocupaciones, miedos, inseguridades, celos, dudas… que no son más que un rumiar de ideas negativas en la mente.

En un lugar lleno de personas existen infinidad de pensamientos que surgen y se desvanecen en fracciones de segundo. Al cantar mantras, todas las mentes se hacen una, el pensamiento se hace uno, el ritmo interno se hace uno. Esa unidad, o yoga, tiene una energía tan poderosa como cuando se reza o se medita en comunidad.
Los efectos de las vibraciones del sonido sobre los campos e impulsos electromagnéticos generan innumerables beneficios en los planos físicos, emocionales, mentales y espirituales. De tal forma, los mantras -que aunque provengan de la antigua India son patrimonio de toda la humanidad- son una eficaz herramienta para armonizar la conciencia de una persona, una comunidad y el medio ambiente.
Los mantras, entre otras cosas, mejoran la concentración, la relajación, el aprendizaje, la creatividad y la comprensión de los estados psico-físico-espirituales.

Comencé a cantar mantras hace unos 15 años, luego de tomar mi primer curso de El Arte de Vivir en Buenos Aires. Todavía recuerdo la resistencia que me generaba cantarlos cada vez que los escuchaba. Por suerte, pude ir soltando viejos prejuicios y de a poco fui abriendo mi corazón al insondable universo de los mantras.
Recuerdo que me sirvió, en aquel momento, saber que el significado de lo que se dice no es, en absoluto, lo fundamental, y que cuando cantamos mantras no le estamos cantando a nada ni a nadie; que no es una forma de rezar, ni de pedir…
Cantamos mantras -escuché años más tarde en India- simplemente para disfrutar de sus beneficios, para elevar las vibraciones en el espacio”.

Como médico, siento que el beneficio que nos ofrecen los mantras son infinitos e invalorables, especialmente teniendo en cuenta los altísimos índices de estrés, violencia, desarmonía y aislamiento que sufre el ser humano contemporáneo.
Fue mi maestro espiritual, Sri Sri Ravi Shankar, quien me alentó siempre a cantar, grabar discos y “popularizar los mantras”, en sus palabras textuales. Y así fue que comencé con Indra Mantras, hace ya varios años, para llevar los antiguos sonidos de la India a cada lugarcito de la Tierra y contribuir a elevar los valores humanos por medio de la música. También fue de gran inspiración en mi vida el ex Beatle George Harrison, quien ya a mediados de los ´60 comenzó a incluir mantras en sus canciones con el objeto de difundirlos en la sociedad, en tiempos donde prácticamente se ignoraba y hasta rechazaba gran parte de los inconmensurables tesoros provenientes de la India.

Y, por último: ¿Qué son los bhajans?
Bhajans son los mantras que se cantan en grupo, principalmente sonidos en sánscrito, sin una estructura musical establecida y con tempos vivos y variables. Bhajan significa “compartir”; compartir lo que la Divinidad misma es: paz, amor, cuidado, alegría, juego, vida, entusiasmo, inocencia, cooperativismo, amistad, diversión…
Existen innumerables anécdotas y episodios en las sagradas escrituras del antiguo Oriente, en las enseñanzas de santos y yogis y en las descripciones de dioses en donde se cantan bhajans y mantras. Entre los compositores más notables pueden mencionarse a Nanak, Kabir, Meera, Narottama Dasa, Surdas y Tulsidas.
Al cantar en grupo, cada persona entona lo mismo: una melodía, un ritmo o un sonido en particular, y las mentes se hacen una. Esa unidad genera una energía amorosa y profunda que purifica el sistema nervioso y el entorno.
Los bhajans son cantos de amor; sonidos que nos transportan de la mente al corazón; del análisis a la síntesis; del ruido y la perturbación al silencio y la quietud.

En resumen: el objetivo de cantar mantras es ir más profundo al silencio, hacia dentro de uno mismo. Del mismo modo que sólo es posible ver con claridad el reflejo de la luna cuando el lago está en calma, cuando la mente se aquieta y trascendemos la lógica podemos experimentar la vastedad de nuestro Ser.
*El autor es médico, músico -creador de Indra Mantras-, periodista e instructor de El Arte de Vivir.

Si querés saber más acerca de Indra Mantras y sus próximos shows haz click aquí.

Voluntariado empresarial con Las Manos Que Ayudan


Bajo el programa de Voluntariado Empresarial,  Las Manos Que Ayudan acompañó  a Bayer y su programa de voluntariado social (UNES) en una  actividad  donde el espíritu voluntario estuvo presente en cada uno de los empleados.

La jornada se realizó en las instalaciones de la empresa de su sede Munro. Allí los empleados  estuvieron cocinando para la gente en situación de calle y luego salieron junto con Las Manos Que Ayudan a  repartirla a Plaza Congreso.

¡Compartimos con ustedes cómo vivieron estas actividades algunos de sus protagonistas!:  54415f7514937_CA1_1655

Este año nuevamente he podido participar de las actividades de UNES, la cuales son muy enriquecedoras y no solo conocí a muchos pares de otros sectores sino que también pude ver que todos tenemos los mismos valores y ganas de ayudar al prójimo. La camaradería a la hora de cocinar y realizar las tareas para llegar luego a repartir y tener el contacto directo con la gente que más nos necesita, el saber que BAYER nos da la posibilidad de que por un momento nos olvidemos de la rutina y nos permita acercarnos al prójimo, escucharlo, jugar con los chicos, no tiene precio para mí. Te carga de vitalidad y te da más ganas de ayudar. Este tipo de iniciativas van de la mano del slogan de Bayer de hacer Ciencia para una vida mejor”.
Manuel, área de producción.

Estar preparando las distintas comidas, limpiando todos los elementos usados, y luego junto a los demás repartir la54415f420c8f5_CA1_1632 comida, me hizo sentir útil frente a tanta necesidad. Ver las caritas tanto de los niños como de los mayores, algunos incluso compartiendo el por qué están en situación de calle, me hizo dar cuenta que siempre hay algo por hacer para mitigar las necesidades de los demás. Gracias por permitirme estar y colaborar”.
Petra Dyckhoff, Enfermera Pilar.

Es la primera vez que tengo la posibilidad de participar con Bayer de una experiencia tan linda y enriquecedora. Es bueno saber que muchos compartimos los mismos valores, las mismas ganas de ayudar a otros en situaciones diferentes a las nuestras. Uno recibe más de lo que da y vuelve renovado. Gracias”.
María José Coria Peralta, área de producción.

En lo personal siento que estas actividades ponen en “práctica” los valores que Bayer enuncia. Fomentar la solidaridad, la participación y el compromiso con toda la sociedad, además de unirnos con nuestros compañeros de distintas plantas y generar un vínculo más allá del laboral. Realmente disfruté mucho de las dos actividades y espero que cada año seamos muchos más los que participemos de las mismas. Agradezco a todo el equipo de UNES por dedicarse y hacer que estas actividades sean  tan  positivas.” 54415fba374d0_CA1_1673
Claudia Fabeiro, área de ventas- Munro

El trabajo en equipo, con un mismo objetivo, el ayudar a otros, el poder dar una mano, y la respuesta de la gente, hicieron de esa tarde un momento único para mí. Estamos listos para seguir adelante en esta misión.”
E.G., área de producción.

Es la primera vez que participo, y realmente fue una experiencia muy enriquecedora. Cuando llegué a casa, tuve la sensación de haber aportado algo, aunque sea pequeño. Creo que de esto se trata la solidaridad y de hacer cosas para los otros. Además me divertí mucho, entre todos formamos un equipo de trabajo impresionante y se vivió una jornada de muy buena onda, fundamental para encarar este tipo de proyectos. Seguiré participando porque sinceramente me encantó hacerlo. Gracias a Bayer y a las Manos que ayudan por brindarnos la oportunidad de ayudar
Paula Tutera, QHSE – Munro

54415fcbb5721_CA1_1679«Lo que quiero compartir son mis sensaciones: de alegría, de solidaridad, de compañerismo, de hacer algo por los que más necesitan, de  ALEGRIA. Agradecimientos, a los voluntarios, a Manos que Ayudan a Bayer que hace posible que muchos de nosotros participemos ya que nos acercan todo para facilitarnos el poder colaborar. ¡Muchas gracias!»
Marcelo Vanelli, área de ventas- Munro

 

¨Ser voluntario¨ – Terremoto Chile 2010


Cuando lo inexplicable atraviesa todo lo cotidiano dejándolo patas para arriba, nos recorre una sensación de incertidumbre, miedo y nos preguntamos ¿por qué a mi? Son esas preguntas que nos dejan “enganchados” en el pasado, impidiéndonos accionar en el presente. No por nada el signo de interrogación tiene forma de gancho!

Sin embargo, se dice que cada crisis es una oportunidad. Y qué oportuniddsc_0458ad podría presentarse ante un hecho tan devastador como fue este terremoto? La respuesta llegó a mi corazón cuando entendí lo que significa ser voluntario.

Ser voluntario es una enorme oportunidad. En la oscuridad, tenés la oportunidad
de convertirte en luz para los otros. En la tristeza, convertirte en su consuelo. En la soledad, convertirte en su compañía. Y lo más increíble de todo… es que vos pensás que vas a “dar” y la realidad es que terminás recibiendo mucho más de lo que das. 

Durante los días que siguieron al devastador e histórico terremoto que azotó Chile en febrero de 2010, una oleada de voluntarios de la Fundación El Arte de Vivir de Argentina y Chile se acercó a las áreas afectadas a brindar contención, apoyo, alivio; ¿y por qué no también? sonrisas y abrazos. A compartir herramientas de meditación y respiración que cubrieran la necesidad más urgente: la de volver a sentir calma, y recuperar la esperanza.

Los voluntarios llegaron desde lugardsc_0111es tan lejanos como La Plata, Chaco, Buenos Aires, y Pinamar. Para algunos, el deci
dir viajar a un lugar de catátrofe fue un proceso de muchas dudas, como nos cuenta Cristina Cuoco, Instructora de la Fundación: “(con mis compañeros de viaje) no nos conocíamos , yo no habia casi
dado cursos … a los días de haberme decidido a ir comencé a pensar , será necesario que vaya? , qué me quiero probar? , podré dormir en el piso? , no será inseguro ? todavía seguían los temblores , todos mis miedos aparecieron vestidos de dudas
..”.

Y sin embargo, al llegar ahí, las dudas se disiparon, y junto con los cursos comenzaron a florecer las sonrisas aliviadas de los afectados y la certeza de haber tomado la decisión correcta. “Nunca nos cansaos, nada nos molestó o incomodó, todo lo que necesitábamos se nos presentaba sin pedirlo. Al regresar a mi casa, yo era otra… tenía una gratitud tan grande por todo , nada me sacaba de estar bien, le decía a mi familia que no se preocuparan por cosas tan pequeñas (…) estoy sumamente agradecida porque esta experiencia me ayudó a superar mis obstaculos y permitió que mi vida fuera por unos días un compartir y vivir el momento presente al 100% .”

El ser capaz de sortear las restricciones que se presentan es uno de los rasgos que caracteriza a un líder en toda situación. Entre las personas más comprometidas con este proyecto, que hicieron realidad el sueño de ayudar a Chile, encontramos a Lola Godio, ecodsc_0944nomista, chef e instructora de la Fundación, que coordinó la movilización de los voluntarios argentinos y nos cuenta cómo su equipo superó sus limitaciones para ayudar a muchos a viajar para extender su mano: “el dinero que teníamos alcanzaba para llevar a 20 personas, y como queríamos ir muchos más, entonces nos la ingeniamos para conseguir los fondos y pudimos llevar a 60 personas más!(..) Eso para mí fue muy lindo, poner a los voluntarios en una situación de ABUNDANCIA y no de carencia.” 

Los voluntarios del Arte de Vivir actuamos en conjunto con otras ONGs en grandes catástrofes, en el caso de Chile con Cruz Roja, Techo y Gendarmería. Pero además de colaborar con donaciones, nos caracterizamos por llevar algo más que lo material. Daniel Buda, instructor full time del Programa Prision Smart, nos cuenta: “Era llamativo la velocidad con la que estaba trabajando el ejército, llegaban camiones con comida y ropa de todos lados, nosotros también llevamos, esa parte estaba cubierta. Pero la gente seguía con miedo, con terror. Y nosotros íbamos a llevar lo que les faltaba: el alivio para el alma, para la cabeza, para la angustia.”

Y no faltaron las restricciones a las comodidades; como el mínimo acceso al agua, a la electricidad y a la comida caliente; ni las réplicas incesantes del temblor. Sin embargo, eso no detuvo el espíritu de servicio de los voluntarios. Entre los miles de beneficiados por los cursos empezaron a multiplicarse las historias de alivio del miedo y el trauma. Lorena Beltramo, abogada, periodista e instructora de la Fundación recuerda: “había un nene que tenia 12 años o menos, viviendo en una comunidad arriba de una montaña que se había formado con carpas, después del terremoto, para evitar el tsunami. Desde el día del terremoto, él nunca más había podido bajar de la montaña, por el miedo que tenía. Y cuando terminamos el curso lo vimos bajando en una camioneta con otras personas; eso fue lo mas lindo, ver que él pudo perder el miedo.” . Para Cristina, la experiencia no fue diferente: “lo mágico sucedió cuando empezamos a visitar los refugios donde la gente estaba en carpas; muchos angustiados y sin respuestas a cómo seguir (..) empezamos a dar pequeños cursos, la gente sonreía y se emocionaba , por momentos se los veía relajados en medio de la meditación. Se sumaron médicos, terapeutas y gente que estaba ayudando y nos decían lo bien que les hacían estas tecnicas”.

img_3595Para todos los que alguna vez participamos como voluntarios en zonas de catástrofe, existe una especie de consenso tácito: el servicio desinteresado marca un antes y un después en tu vida. El crecimiento interior que se experimenta durante esos días es inmenso, y la perspectiva que ganamos para afrontar el resto de nuestras vidas es invaluable. Miguel López, Ingeniero industrial, Instructor de la Fundación,  acababa de terminar su primer curso de respiración al momento de la catástrofe y fue invitado a viajar para ayudar. No me lo olvido nunca más, la respuesta de la gente, el sentimiento de fraternidad que había entre los voluntarios de las distintas organizaciones y la gente era algo increible..Fue una bendición para mi realmente poder experimentar eso. Y creo que todos los que fuimos a ese viaje algo nos cambió para siempre, ya no fuimos iguales desde ahí.”

Podés saber más sobre nuestra intervención en Chile y en otras catástrofes en vulnerabilidad.elartedevivir.org

Ver más en http://goo.gl/VnDjEI

«Cuando el propósito de tu vida es el servicio, se eliminan los miedos, enfocas tu mente y tu vida cobra sentido» Sri Sri Ravi Shankar

Las Manos de los domingos


“Me encantaría meditar pero estando en la calle es difícil. Si estuviera en un techo sería más fácil”, soltó Marta tras meditar en la calle.

Como almas silenciosas que ayudan a otras, los servicios de contener a la gente en situación de calle son imparables; continúan  con un cronograma de siete días a la semana.

Muchas organizaciones llevan a cabo la acción de estar con la gente en situación de calle, algunas de ellas: Fundación SI, Caminos Solidarios, Caminata Solidaria, Cucharones Solidarios, Amigo del camino, Amor en acción y Las Manos Que Ayudan, etc.  En muchos recorridos los voluntarios de diferentes grupos suelen cruzarse y hasta a veces complementarse en la asistencia. Cada organización tiene su perfil a la hora de asistir a las personas que suelen pernoctar en la vía pública.

Puntualmente, en el recorrido de los domingos en CABA nuestros voluntarios comienzan a cocinar a partir de las 17:30  en la sede de Araoz 727 para desembarcar en la Plaza Congreso a partir de las 19:30. Para los interesados en ser parte de este recorrido el mail de contacto es: Kevin.rosenblum@gmail.com.

Una de las técnicas que utiliza Las Manos Que Ayudan ademas de brindar un plato de comida a quienes sirven es ofrecerles una meditación guiada. La misma consiste en una relajación de unos 15 a 20 minutos

Sin ir más lejos Kevin Rosemblum –alias Keko-, Coordinador del recorrido de Las Manos Que Ayudan domingos , luego de la meditación del domingo pasado (13 de septiembre) contó lo ocurrido en una conversación entre Marta y Jorge dos personas en situación de calle:

M: Me encantaría meditar pero estando en la calle es difícil. Si estuviera en un techo sería más fácil.

J: Nadie puede llevar tu cruz, cada uno tiene que llevar la suya. Cuántas personas  viven bajo un techo y están nerviosas o estresadas…

M: Sí pero es más fácil tener paz en una casa.

J: Si esa persona que vive en una casa se va a la montaña más tranquila va a seguir estando nerviosa. La paz está adentro tuyo, estés en una montaña, en una casa o en la calle.

Diálogos como estos se suceden día tras día en las distintas zonas. Estas realidades muchas veces no pueden ser abordadas por el programa Buenos Aires Presente (BAP) del Gobierno porteño. Ya que muchas personas se niegan a acceder al servicio de los 31 refugios y hogares que la Ciudad tiene diseminados por los distintos barrios.

Por fortuna existen los mencionados grupos y organizaciones civiles que se preocupan y ocupan de los que más padecen las inclemencias del tiempo. Entregando comida caliente, abrigos, dándoles contención y en los mejores casos, acompañándolos en la reinserción laboral.